
Con la llegada del verano también se aproximan las vacaciones y nuestras mascotas se preparan para viajar juntos con sus amos. Largas horas de viaje, tacos y altas temperaturas, sumado a que el mecanismo de pérdida de calor a través de la sudoración en nuestras mascotas es poco eficiente, pueden condicionar en ella un Shock Térmico.
Como concepto general el Shock se pude definir como un estado de hipo
perfusión tisular generalizada y mantenida, debido a una incapacidad
del sistema cardiovascular de perfundir adecuadamente todos los
tejidos. Lo cual lleva a una disminución de oxigeno y nutrientes en
estos.
La exposición a altas temperaturas puede provocar alteraciones que
afectan el Centro de Termorregulación del Sistema Nervioso Central, por
otra parte a nivel hemodinámico se producen un conjunto de disturbios,
que asociado con otros fenómenos fisiopatológicos conducirán a un Shock Térmico.
Sin duda la causa que desencadena un Shock Térmico
es la exposición a altas temperaturas. Al respecto es importante
destacar que si bien un animal sometido a altas temperaturas en un
corto tiempo reviste un riesgo vital, no es menos importante en
aquellos que se ven expuestos a temperaturas moderadamente altas pero
por un largo periodo, el fenómeno en estos casos también se puede
desencadenar.
La sinología clínica de pacientes afectados por Shock Térmico
varia dependiendo de la intensidad con la que el animal se vio
expuesto. Los signos comienzan con un aumento en la frecuencia
respiratoria (jadeo), en un claro intento de tratar de termo regular,
el cuerpo presenta alta temperatura al tacto, las mucosas comienzan a
deshidratarse y se observan hiperemicas (enrojecidas). A medida que el
cuadro progresa el paciente comienza gradualmente a tener un compromiso
en su estado de conciencia, el animal tendrá dificultad para
desplazarse, permaneciendo postrado hasta entrar en estado de coma.
La derivación inmediata a un centro de urgencia será vital, pero
mientras esto se concreta es fundamental establecer los primeros
auxilios para la mascota. En el caso de un paciente cuyo compromiso aún
no involucre un riego vital evidente, se pude comenzar con la
hidratación vía oral, el uso de cubos de hielo para que el animal pueda
lamer es otra opción. Por otra parte cuando los signos clínicos indican
un mayor deterioro de la condición del individuo, es necesario
refrescar el cuerpo de este, para ello el uso de baños con agua fresca
o sumergir al animal en una tina nos podrán ayudar mientras llegamos a
un centro de urgencias.
La prevención de este tipo de situaciones siempre será la
mejor solución, es por ello que debemos tener en consideración lo
siguiente:
1.- Al transportar una mascota en auto, esta debe ir en un lugar ventilado, en lo posible NO debe ir expuesta directamente al sol.
2.- Al estacionar un vehículo NUNCA
la mascota debe quedar dentro de este. Se ha demostrado que un vehículo
cerrado al sol puede alcanzar temperaturas por sobre los 55 ºC.
Considerado que temperaturas por sobre los 40 ºC para cualquier
mamífero lo pone en riesgo vital.
3.- En viajes de larga distancia
la mascota ,debe tener la oportunidad de consumir agua en pequeñas
cantidades varias veces durante el trayecto.
4.- Toda mascota que vive en ambientes externos debe tener lugares donde poder resguardarse del calor.
5.- La disponibilidad de agua limpia y fresca será fundamental.
6.- Evitar sacar a paseo a la mascota en la horas de mayor calor.
7.- NUNCA tenemos que olvidar que los animales jóvenes, viejos y enfermos son los más susceptibles a este tipo de eventos.
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