La llegada de Bo, el perro de la Casa Blanca, acapara la atención en EEUU

Dejando de lado la crisis financiera y los piratas somalíes, la noticia que acapara este lunes la atención en Washington es la presentación en sociedad el martes del perro de la Casa Blanca, Bo.

El inesperado evento del perro, prometido por el presidente Barack Obama a sus hijas Malia, de 10 años, y Sasha, de 7, para compensar sus largar ausencias durante la campaña electoral el año pasado, reunirá ante cámaras a la familia presidencial.

"Sé que él llegará mañana y creo que será una oportunidad para que todos puedan ver al nuevo perro", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Luego de que un periodista recordara que el perro del ex presidente George W. Bush, Barney, mordió a un reportero, Gibbs bromeó y aseguró: "lo he estado entrenando toda la mañana".

La llegada de Bo, un perro de agua portugués negro de seis meses, ha sido noticia por más tiempo de lo que Obama lleva en la Casa Blanca, y ha generado alivio en medio de las informaciones sobre la crisis financiera.

El perro es un regalo para la familia Obama del senador Edward Kennedy, quien tiene varios canes de esa raza.

Las mascotas presidenciales han llamado siempre la atención.

Cada presidente desde Calvin Coolidge, que asumió el cargo en 1923, ha tenido al menos un perro en la Casa Blanca, según dogsinthenews.com.

 

Bo, el perro de los Obama, es presentado en la Casa Blanca

Bo, el nuevo perro de los Obama, tuvo su presentación oficial ante la prensa el martes, que lo esperaba con un amplio despliegue de cámaras y periodistas que el presidente estadounidense calificó como "espectacular".

El perro de agua portugués negro de seis meses, salió de la Casa Blanca alegre y difícilmente controlado por la correa con que lo llevaba la primera dama Michelle Obama.

Decenas de periodistas, fotógrafos y camarógrafos se empujaban para ver el recorrido de Michelle, sus niñas Malia y Sasha, con Bo por un jardín de la Casa Blanca, bajo la mirada vigilante del presidente, Barack Obama.

"Finalmente tengo un amigo, tomó un poco de tiempo", bromeó Obama tras evocar las palabras del ex presidente Harry Truman: "Si quieres tener un amigo en Washington, ten un perro".

Obama, dejando de lado las cuestiones políticas y económicas, se refirió a los problemas suplementarios que le supondría el nuevo residente de la Casa Blanca: el problema del perro portugués de agua "es que les gusta los tomates: el jardín de Michelle está en peligro", dijo respecto al pequeño huerto que sembró su esposa la semana pasada.

Ante la pregunta de dónde dormirá Bo, Obama respondió: "En mi cama no".

 

 

 

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